La plaza que muchos pasan de largo y guarda el origen de la ciudad que cumple 250 años
La historia del traslado que cambió para siempre el rumbo de la capital
En 2026, la Ciudad de Guatemala celebra 250 años de historia, y más allá de los festejos, vale la pena detenernos a pensar cómo nació realmente esta ciudad que hoy habitamos. La respuesta no está solo en los libros, también está en un espacio que existe, que se puede visitar y que guarda una historia tan intensa como poco conocida: la Plaza Martín de Mayorga, en la Zona 1.
Este lugar conecta directamente con uno de los momentos más decisivos de nuestra historia urbana: el traslado de la capital tras los terremotos que cambiaron el rumbo del país.


Cuando la antigua capital se vino abajo
Antes de que existiera la Ciudad de Guatemala como la conocemos, la capital estaba en Santiago de los Caballeros, hoy Antigua Guatemala. A mediados del siglo XVIII, era una ciudad impresionante, llena de templos, fuentes y vida cultural, pero también marcada por una constante amenaza: los terremotos.
Esa amenaza se volvió realidad en 1773, cuando los terremotos de Santa Marta dejaron la ciudad prácticamente destruida. Ya no se trataba de reparar daños; la pregunta era si tenía sentido seguir ahí.


Martín de Mayorga, el hombre que tomó la decisión
Poco tiempo antes de esa crisis llegó Martín de Mayorga, Capitán General del Reino de Guatemala. Recién asumido en el cargo, tuvo que enfrentar una situación límite. Y lo hizo tomando una decisión que cambiaría la historia, aunque no estuvo exenta de tensiones y oposición: trasladar la capital al Valle de la Ermita, el lugar donde hoy se asienta la Ciudad de Guatemala.

Días después convocó a las principales autoridades del reino. Si bien muchos coincidían en que la ciudad no podía seguir en Santiago de los Caballeros tras la devastación de los terremotos, nunca existió un consenso pleno. Desde el inicio hubo un grupo opositor, que defendía la reconstrucción en el mismo sitio.
Aun así, Mayorga actuó con rapidez. Impulsó el traslado bajo la figura de una medida provisional, una jugada estratégica que permitió mover instituciones, funcionarios y estructuras de gobierno antes de que la resistencia lograra frenar el proceso. Con ese paso, el traslado dejó de ser una discusión teórica y se convirtió en un hecho en marcha.

1776: el surgimiento oficial de la Nueva Guatemala de la Asunción
El proceso de traslado de la capital se fue definiendo paso a paso. En julio de 1775, la Corona emitió la Real Cédula que autorizó el traslado de la ciudad, y en septiembre del mismo año se aprobó el reglamento que estableció cómo debía realizarse el proceso.
Con esas disposiciones en marcha, el 2 de enero de 1776 se celebró el primer cabildo del ayuntamiento, dando inicio formal a la vida política y administrativa de la nueva ubicación de la ciudad en el Valle de la Ermita.
Meses después, el 23 de mayo de 1776, el rey Carlos III otorgó oficialmente el nombre de Nueva Guatemala de la Asunción, consolidando legalmente el nuevo asentamiento y cerrando el proceso traslacional de la capital que este año celebra 250 años de historia.

El Cerrito del Carmen y el corazón de la nueva ubicación
El nuevo emplazamiento no surgió al azar. El área cercana al Cerrito del Carmen funcionó como uno de los puntos de referencia iniciales del traslado, por su valor histórico y religioso, y por su relación con los primeros asentamientos en el Valle de la Ermita. A partir de esa zona comenzaron a ordenarse calles, parroquias e instituciones, dentro de un trazado urbano más amplio, pensado para una nueva etapa, más segura y funcional.
Ese entorno, ligado a los primeros momentos del traslado, sigue siendo clave para entender cómo se fue configurando la ciudad en sus inicios.




La Plaza Martín de Mayorga, un espacio que guarda memoria
En un sector histórico de la zona 1, entre la 1a calle y la avenida Juan Chapín, se encuentra la Plaza Martín de Mayorga, inaugurada en 2021. No es una plaza cualquiera: está ubicada justo en una zona ligada al traslado de la ciudad y rinde homenaje al personaje que tomó la decisión más difícil.
El espacio cuenta con áreas de descanso, jardineras y una escultura de Martín Díaz Mayorga y Ferrer, que invita a detenerse y recordar que la ciudad nació de una crisis, pero también de liderazgo y visión.





Un lugar para mirar el pasado y pensar la ciudad de hoy
La Plaza Martín de Mayorga además de recordar un hecho histórico, también nos invita a reflexionar sobre cómo se construyen las ciudades, cómo se toman decisiones en momentos difíciles y cómo esas decisiones siguen marcando nuestro presente.
En la celebración de los 250 años de la Nueva Guatemala de la Asunción, conocer estos espacios y sus historias es una forma de celebrar con sentido, entendiendo de dónde venimos y por qué la ciudad es como es hoy.
Porque a veces, la historia más importante no está escondida, solo espera que alguien se detenga a leerla en medio de un lugar que avanza con determinación y conecta a quienes la habitan, facilitando cada día una vida urbana más segura, ordenada y con más oportunidades para todos.






