Innovación, ciencia y compromiso, así se fortalece la calidad del agua desde la Planta Lo de Coy
Donde la ciencia se convierte en bienestar
Cada gota de agua potable que llega a los hogares de la Ciudad de Guatemala tiene detrás un proceso técnico y riguroso. Se trata de un trabajo que no siempre es visible, pero que resulta esencial para la salud y la calidad de vida de miles de familias.
Ese compromiso tomó un nuevo impulso el sábado 22 de agosto de 2025, cuando EMPAGUA inauguró la renovación total del Laboratorio Químico de la Planta de Tratamiento Lo de Coy, un espacio estratégico en el que la ciencia y la responsabilidad pública se unen para proteger a la ciudad.
Esta modernización representa un paso fundamental en la misión institucional de garantizar un servicio de agua potable seguro, confiable y de calidad, al fortalecer los procesos de control y monitoreo que respaldan cada etapa de la potabilización.


Por qué un laboratorio es clave para el agua potable
Un laboratorio de control de calidad es el eje del sistema de potabilización. Desde este espacio se realizan análisis fisicoquímicos y bacteriológicos que permiten verificar que el agua cumpla con los parámetros y estándares establecidos para el consumo humano.
Gracias a estos análisis, es posible detectar de manera oportuna microorganismos, sustancias químicas o variaciones en los niveles permitidos. Esto contribuye a prevenir riesgos sanitarios, facilita la toma de decisiones técnicas inmediatas y asegura que el agua que llega a la población sea segura. En la Planta Lo de Coy, este trabajo se desarrolla bajo los lineamientos de la norma COGUANOR NTG 29001, lo que garantiza un control riguroso y confiable.

Qué es la norma COGUANOR NTG 29001
La norma COGUANOR NTG 29001 es el estándar técnico guatemalteco que establece los requisitos de calidad que debe cumplir el agua potable destinada al consumo humano. Su objetivo principal es proteger la salud de la población mediante la definición de parámetros fisicoquímicos, microbiológicos y organolépticos, entendidos como aquellas características que pueden percibirse a través de los sentidos, como el color, el olor, el sabor, la textura o la temperatura. Estos criterios aseguran que el agua sea segura, apta y confiable para beber, cocinar y realizar actividades diarias.
Esta norma constituye una referencia fundamental para las instituciones responsables de la producción, tratamiento y distribución del agua en el país. Su cumplimiento implica la realización constante de análisis de laboratorio, monitoreo continuo y controles técnicos rigurosos que permiten identificar oportunamente cualquier variación en la calidad del agua. Para entidades como EMPAGUA, aplicar esta normativa fortalece la transparencia, la confianza ciudadana y la sostenibilidad del servicio, al asegurar que cada gota de agua que llega a los hogares cumpla con los más altos estándares de calidad y seguridad a nivel nacional.

Un proyecto que transformó un espacio estratégico
Entre mayo y agosto de 2025, EMPAGUA desarrolló un proyecto integral de modernización del laboratorio químico de la Planta Lo de Coy. Este esfuerzo permitió renovar un espacio fundamental para el control de la calidad del agua, al dotarlo de mejores condiciones técnicas, infraestructura adecuada y equipos especializados.
El remozamiento incluyó la restauración de gabinetes metálicos y tops de mármol cultivado, la renovación de pintura, instalaciones eléctricas, sistemas de agua potable y drenajes, así como el reemplazo de ventanales y puertas. Además, se realizó una limpieza profunda del piso, lo que garantiza un entorno adecuado para el trabajo científico.


Tecnología y equipos al servicio de la calidad
La modernización también contempló la actualización del equipamiento técnico, indispensable para obtener resultados más precisos, rápidos y confiables. Entre las principales mejoras destacan la restauración de la autoclave de esterilización, la reactivación de la estación de recepción y distribución de muestras, la instalación de una campana de extracción de gases y nuevos sistemas de escurridores de cristalería.
Estas acciones fortalecen la capacidad operativa del laboratorio y permiten responder de manera más eficiente a los controles diarios que exige la producción de agua potable para la ciudad.


Capacitación, conocimiento que fortalece el servicio
Como parte del proceso, se llevó a cabo una serie de capacitaciones especializadas para laboratoristas y superintendentes de EMPAGUA, las cuales fueron impartidas por MetalabGT, empresa encargada de la asesoría, mantenimiento y modernización del laboratorio. Esta formación técnica garantiza que el personal cuente con los conocimientos y habilidades necesarias para operar los equipos de manera óptima y mantener altos estándares de calidad.
Voces que reflejan el compromiso institucional
“Logramos renovar completamente el laboratorio, un trabajo en conjunto que hoy entregamos con orgullo para el funcionamiento óptimo de esta planta tan importante”.
— Sandra Ríos, encargada de Proyectos.
“Dejamos un laboratorio renovado en beneficio de los usuarios y vecinos”.
— Marvin Vargas, jefe de la Unidad de Mantenimiento de Instalaciones.
“Esta modernización fortalece la seguridad, sostenibilidad y confianza en el agua que llega a los hogares”.
— Ing. Manuel Díaz.
“Realizamos análisis fisicoquímicos y bacteriológicos para velar por la calidad del agua suministrada a la ciudad”.
— Ing. Guillermo Reyes.
“Es una inversión en ciencia, tecnología y futuro para garantizar agua de alta calidad”.
— Oscar Natanael Cunur, laboratorista de la Planta Lo de Coy.








Un paso firme hacia el futuro del agua
La inauguración del nuevo laboratorio de la Planta de Tratamiento Lo de Coy representa mucho más que una obra física. Se trata de una inversión en salud pública, confianza ciudadana y sostenibilidad. Cada mejora técnica reafirma el compromiso de EMPAGUA de trabajar con responsabilidad, transparencia y visión de futuro, para que el agua que llega a cada hogar sea sinónimo de seguridad y bienestar para los vecinos de una ciudad que avanza y que inspira





