Temporada seca y riesgo de incendios forestales: cómo comienzan y qué hacer para evitar que el fuego se propague
Temporada de incendios forestales: cuando el riesgo aumenta
En Guatemala, la temporada de incendios forestales se extiende de febrero a mayo, siendo marzo, abril y mayo los meses de mayor riesgo debido al clima seco y las altas temperaturas.
Las altas temperaturas, la falta de lluvias y la acumulación de hojas y ramas secas crean un escenario donde el fuego puede propagarse con rapidez. Un pequeño descuido puede convertirse en un incendio que se extiende en cuestión de minutos.
Por esta razón, durante estos meses las instituciones de emergencia mantienen monitoreo constante en áreas verdes y zonas boscosas, además de coordinar acciones para prevenir y atender incendios.
De enero a la fecha se han registrado 582 incendios, de los cuales 257 son forestales, principalmente en barrancos (116), bosques (87) y terrenos baldíos (45), además de 9 conatos controlados a tiempo. En la respuesta a las emergencias se ha contado con apoyo logístico de la Dirección de Vulnerabilidades y Emergencias (AVE) y el Cuerpo de Bomberos Municipales (CBM).




Incendios forestales: una emergencia frecuente en época seca
Los incendios forestales son una de las emergencias ambientales más comunes durante la temporada seca. Cada año se registran entre 1,000 y 2,500 incendios en diferentes regiones del país.
Estos siniestros pueden causar graves daños al ambiente. En algunos casos han afectado miles de hectáreas de bosque y áreas protegidas, provocando consecuencias como:
- – Pérdida de biodiversidad
- – Daños al suelo
- – Contaminación del aire
- – Afectación a ecosistemas naturales
Además, el humo de los incendios también puede afectar la salud de las personas y la visibilidad en distintas zonas.



¿Por qué ocurren los incendios forestales?
Durante esta temporada, el clima crea condiciones favorables para que el fuego se propague. Entre los factores naturales más comunes están:
- Altas temperaturas
- Falta de lluvias
- Vientos fuertes
- Vegetación seca acumulada
Sin embargo, muchos incendios también comienzan por descuidos humanos.
Las causas más frecuentes incluyen:
- Quemas agrícolas o de basura que se salen de control
- Fogatas mal apagadas en áreas boscosas
- Colillas de cigarro tiradas en terrenos con pasto seco
- Vidrios o basura que concentran el calor del sol
Cuando estos factores se combinan con el clima seco, el fuego puede extenderse rápidamente si no se detecta a tiempo.
Reporta cualquier incendio forestal al teléfono del Cuerpo de Bomberos Municipales: 123




El trabajo conjunto para atender incendios
La Dirección de Administración de Vulnerabilidades y Emergencias (AVE) y el Cuerpo de Bomberos Municipales (CBM) cumplen un papel fundamental en la prevención y atención de incendios forestales.
Sus equipos realizan diferentes acciones, entre ellas:
- Monitoreo de zonas con alto riesgo
- Atención de emergencias
- Control y liquidación de incendios
- Campañas de información para la población
Este trabajo se realiza en coordinación con autoridades y vecinos para responder de manera más rápida cuando se reporta un incendio.




Un llamado a la responsabilidad ciudadana
El alcalde de la Ciudad de Guatemala, Ricardo Quiñónez, destacó la importancia de la prevención:
“La protección de nuestros bosques y áreas verdes es una responsabilidad compartida. Prevenir los incendios forestales significa cuidar el ambiente, proteger la vida y garantizar un futuro sostenible para nuestra ciudad”.


Qué hacer si ves humo o fuego
Si observas humo o señales de incendio forestal, es importante reportarlo de inmediato para evitar que el fuego se extienda. Puedes comunicarte al número de emergencia 123 de Bomberos Municipales. Una alerta rápida permite que los equipos de emergencia actúen con mayor rapidez.
Cuidar los bosques y áreas naturales de Guatemala es una responsabilidad ciudadana. La prevención y la atención temprana pueden evitar daños graves al ambiente y a las comunidades, y ayudan a consolidar una ciudad que avanza con responsabilidad y que conecta con la protección de su entorno natural y el bienestar de quienes la habitan.








