CIUDAD GUATEMALA WEATHER

Albergues activos y solidaridad en medio del frío extremo

Cuando las temperaturas bajan de forma drástica, la calle se vuelve un lugar aún más duro para quienes no tienen un techo. En esas noches heladas, el frío no perdona y la ayuda puede marcar la diferencia entre pasar la noche o no.

Eso fue lo que ocurrió durante una de las noches más frías del año, cuando la ciudad abrió sus puertas para proteger a las personas en situación de calle.

Una noche que nadie olvidará

La noche del lunes 2 de febrero, el ingreso del frente frío número 11 hizo que el termómetro bajara como pocas veces. El frío se sentía en cada esquina, especialmente en el Centro Histórico.

Ahí caminaba Carlos Linares, desorientado por las bajas temperaturas. Un agente de la Policía Municipal notó su estado y pidió apoyo a Bomberos Municipales, quienes lo trasladaron al salón municipal Manuel Colom Argueta, en la zona 2, uno de los albergues habilitados para enfrentar el frío extremo.

El primer resguardo en la zona 2

Carlos tiene 57 años y es originario de Puerto Barrios, Izabal. Vive en situación de calle y normalmente duerme cerca de la Plaza de la Constitución. Esa noche, el frío lo superó.

Al llegar al albergue, fue recibido por Bryan Santiago, encargado del lugar, quien le dio ropa limpia, una chamarra, comida caliente y un espacio digno para descansar. Carlos se convirtió así en el primer albergado de la zona 2 y también regresó la noche siguiente.

“Me dijeron que pasara adelante, me lavé los pies, me dieron cafecito y tortillas con frijoles y arroz. Este lugar está muy bonito”, contó Carlos.

Albergue, zona 2

Mamá Linda, un corazón que no se cansa

En la zona 3, el albergue del barrio El Gallito lleva años siendo un refugio clave. Desde hace 16 años, doña Erlinda Consuelo Pérez Álvarez, conocida como “Mamá Linda”, abre las puertas a quienes más lo necesitan.

Las reglas son simples: respeto, orden, nada de alcohol o drogas y apoyo en la limpieza. A cambio, las personas encuentran seguridad, abrigo y trato humano.

“Dios sabe por qué me tiene aquí. Agradezco el apoyo y la seguridad. Soy pequeña de estatura, pero tengo un corazón muy grande”, comparte Mamá Linda.

Doña Erlinda al frente del albergue de la zona 3

El frío aumenta la necesidad

En noches normales, el albergue recibe entre cinco y seis personas. Pero el frío cambió todo. El lunes llegaron 25 y el martes 28. El equipo de voluntarios se prepara para recibir a más personas, incluyendo extranjeros que también buscan refugio.

Historias que se refugian del frío

Julio Rolando Torres es zapatero. Vive del jornal y muchas veces duerme donde trabaja. Esa noche, terminó de reparar un zapato antes del cierre del albergue para asegurar algo de comida al día siguiente.

“Aquí siempre está Mamá Linda para los que andamos en la calle. Gracias por mantener este lugar abierto cuando más lo necesitamos”, dijo Julio.

Albergues abiertos para todos

Los albergues municipales funcionan de 6:00 p. m. a 6:00 a. m. y no tienen ningún costo.

  • Zona 2: Salón municipal Manuel Colom Argueta, carril auxiliar de la Avenida Simeón Cañas, 10-85
  • Zona 3: Barrio El Gallito, 13 calle A, 5-30

La atención está disponible para personas de todas las edades.

Atención al Vecino MuniGuate organizó un donativo para los albergues

En medio del frío y las dificultades, la ciudad demuestra que también es un lugar de oportunidades. Un lugar que inspira a cuidar al otro, a tender la mano y a construir apoyo real para quienes más lo necesitan.

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