500 mujeres terminan cursos comunitarios en la ciudad y esto es lo que aprendieron
Los logros se celebran en comunidad
¡Objetivo alcanzado! Un total de 500 vecinas terminaron con éxito el primer módulo de los cursos comunitarios en Ciudad de Guatemala, demostrando ganas de salir adelante y aprender nuevas habilidades.
Este proceso forma parte de la visión del alcalde Ricardo Quiñónez de construir una ciudad con más oportunidades, donde cada persona pueda crecer y generar ingresos propios.

Mañana llena de emoción
El cierre de este primer módulo se realizó en el Ecoteatro del Parque Ecológico Jacarandas de Cayalá, en zona 16. El ambiente estuvo lleno de alegría, orgullo y compañerismo.
Ahí se reconoció el esfuerzo de las participantes, quienes durante varias semanas dedicaron tiempo y energía para completar sus capacitaciones.
Cursos que llegan a más lugares
Para facilitar el acceso, los cursos comunitarios se impartieron de dos formas:
- – Presencial: en 41 centros municipales, permitiendo el aprendizaje directo y la convivencia entre vecinas.
- – Virtual: a través de 16 grupos en Zoom, ideal para quienes necesitaban flexibilidad de horario o aprender desde casa.
Esta combinación permitió que más mujeres pudieran participar sin importar su rutina diaria.




Aprender para emprender
Durante este módulo, las participantes desarrollaron habilidades útiles que pueden convertirse en oportunidades de ingreso:
- – Gastronomía: técnicas básicas y prácticas de cocina.
- – Arte y decoración: creación de velas, bisutería y decoración con globos.
- – Manualidades: trabajos creativos y filigrana.
Cada curso abre la puerta a iniciar un pequeño negocio o generar ingresos adicionales.
Más que cursos, una oportunidad real
«La ciudad cumple al brindar herramientas reales para que nuestras vecinas se conviertan en protagonistas del desarrollo de sus familias y comunidades”, expresó el alcalde, Ricardo Quiñónez.
Más allá del aprendizaje, este programa impulsa a las participantes a dar el siguiente paso: emprender, generar ingresos y fortalecer su entorno cercano.
Porque cuando una persona crece, también lo hace su comunidad, fortaleciendo la ciudad como un lugar de oportunidades para salir adelante y como un lugar que avanza con el esfuerzo de su gente.





