¿Crees que tu basura no importa? Clasificar tus desechos sigue siendo muy importante
Un gesto simple que transforma el lugar donde vivimos
En la Ciudad de Guatemala desde hace muchos años se habla de la importancia de clasificar los residuos y se pone en práctica. Hoy queremos recordarte que este hábito sigue siendo clave para cuidar nuestro entorno.
Separar la basura no es una tarea complicada, pero sí marca una gran diferencia: al hacerlo, estamos dando un aporte esencial al proceso de reciclaje y manejo adecuado de los desechos que beneficia a toda la ciudad y al medio ambiente en general.
Este esfuerzo, que se mantiene gracias a la visión del alcalde Ricardo Quiñónez, busca que la clasificación de los residuos continúe siendo una acción cotidiana para cuidar nuestra ciudad.

«Clasificar los residuos es un hábito que siempre será importante. Cada acción desde los hogares, escuelas y empresas suma para construir una ciudad más limpia, que avanza hacia la sostenibilidad y protege nuestros recursos naturales«.
Ricardo Quiñónez, alcalde de la ciudad




Tres categorías que ya conoces
La clasificación continúa igual de sencilla, organizada en tres grupos:
- Orgánicos (Verde): restos de comida, frutas, verduras, hojas secas, flores, podas de jardín.
- Reciclables (Blanco): vidrio, botellas plásticas, latas, papel, cartón y envases multicapa como cajitas de jugo o leche.
- No Reciclables (Negro): plásticos de un solo uso, duroport, envolturas de comida, pañales, mascarillas, entre otros.
¿No tienes bolsas de colores? ¡No pasa nada! Solo rotúlalas claramente y cuando de materiales peligrosos se trate, como vidrios rotos, podrías utilizar cajas señalando claramente su contenido.



De tu hogar al reciclaje: la ruta de los residuos
Todo empieza en casa, en las escuelas, empresas o comercios: cada vez que separamos los residuos damos el primer paso de un proceso muy valioso. Esa acción sencilla permite rescatar materiales que todavía tienen mucho que aportar y que luego forman parte de una red de aprovechamiento.
Gracias a ello, quienes trabajan en la recolección y clasificación encuentran más materiales útiles para continuar el proceso. Así, lo orgánico puede convertirse en compost, lo reciclable obtiene una segunda vida útil y lo no reciclable llega a su último destino de forma adecuada, evitando contaminación innecesaria.
Al final, todo este ciclo termina en el sitio de disposición final, que cada vez incorpora más innovaciones y mejoras. Esto nos ayuda a avanzar hacia una ciudad con una cultura sostenible, comprometida con el cuidado de nuestros recursos naturales y con un futuro más limpio para todos.




Un recordatorio que vale la pena
- Lo que tiramos no siempre es basura: mucho puede aprovecharse si está bien separado.
- Al clasificar, contribuimos a que el proceso de reciclaje sea más efectivo.
- Este pequeño hábito reduce la contaminación y mejora la calidad de vida en la ciudad.
La clasificación continúa
Este esfuerzo es parte de una cultura que seguimos fortaleciendo juntos. Cada bolsa separada es una contribución que facilita que todo el proceso funcione mejor y que nuestra ciudad se mantenga más limpia y ordenada.






Jornadas de ReciclaTú realizadas frecuentemente en el Palacio Municipal y otras ubicaciones
¿Tienes dudas con algún desecho?
Si no estás seguro en qué categoría colocar algún material, puedes consultar la Guía de clasificación secundaria para residuos y desechos sólidos comunes, te la compartimos, puedes acceder a ella AQUÍ o escanea el código QR en la siguiente imagen.

Recordemos: siempre será importante
Clasificar residuos no es un detalle menor: es una acción diaria que demuestra que somos una ciudad que avanza porque busca soluciones responsables; que inspira porque da el ejemplo a las nuevas generaciones sobre cómo cuidar el planeta; y que conecta porque une a todos los vecinos en un mismo objetivo: vivir en un entorno más limpio, saludable y con más oportunidades para todos.